Una de mis mayores obsesiones es la higiene dental. Y es una obsesión muy lógica, derivada del pánico que sentí el día en que con catorce años me metieron un torno en la boca para quitarme una caries y empastarme una muela.
Así que dije: se acabó. Ni una caries más en toda la vida. Y así es cómo mi cuarto de baño, entre otras cosas, tiene todos los complementos inimaginables para una correctísisisisima higiene dental: cepillo eléctrico de última generación, cepillos interdentales de distintos tamaños, seda plana y normal, colutorios de flúor sin alcohol… Por no hablar del kit básico que llevo conmigo siempre en el bolso (nunca se sabe cuándo no vas a poder ir a casa a comer) o las revisiones a las que acudo histérica pero religiosamente.
¿Por qué?, os preguntaréis, cuento esto ahora. Pues para advertiros de algo que no sabéis (problablemente), y es que el cambio hormonal del embarazo puede afectar a vuestros dientes. Y me he enterado precisamente HOY, que tenía cita con el dentista, obviamente.
Así que llego, abro la boca, y la higienista -que es la misma de siempre- me empieza a hacer la limpieza. Noto que me duele más que de costumbre y en un momento dado ella para y me dice:
Higienista: ¿Te ha pasado algo?
Yo: ¿A mí? No, nada, ¿por qué?
Higienista: Porque tienes unas placas de sarro que no es normal. Vamos, en otros pacientes sí, pero en ti no había visto nunca unas placas tan gruesas.
Yo: Pero, ¿qué dices? Si sigo la misma rutina que siempre!!!
Higienista: Pues mira mira, cemento armado (y me mete el gancho ese que usan en la boca y hace rrrraaaaac rrrraaaacccc, oye, una cosa tremenda)
Aquí yo me asusto y empiezo a mirar todas las ilustraciones que tiene en la sala de gingivitis, periodontits y similaritis en un agobiante ataque de hipocondria dental. Hasta que me dice ella:
Higienista: ¿Has estado embarazada?
Yo: Pues sí, hace poco menos de un mes tuve un nene bien guapo.
Higienista: ¡Acabáramos! ¡Es por eso! Durante el embarazo se producen muchos cambios hormonales y te pueden haber afectado a la saliva, y de ahí todo este sarro.
Es posible que además del sarro haya habido otros efectos indeseables, así que antes de irme de la consulta he pedido una cita para hacerme una revisión completa por parte del dentista con radiografias incluídas, en cuestión de un mes.
Pues aquí el tema del post de hoy: cuidadín con esto, porque es otra cosa que no te avisan. Si una obsesa de la higiene dental como yo termina el embarazo con unas placas de sarro como para llenar sacos de porland, y si mi higienista ha terminado sudando del esfuerzo a pesar del aire acondicionado, ya os podéis cuidar bien la boca, ya. Que me ha dado por imaginarme el desastre y casi me da un patatús.
¿Y el nene? Bien, gracias. De momento es un encanto. Sobre todo como esta mañana, en la que con la mano derecha trataba de calmarle el llanto, con la izquierda retocaba en el ordenador un informe escrito por mi nueva empleada -la que me sustituye- que había que enviar urgentemente, con el pie apartaba a la gata de la cuna del nene, con el manos libres le pedía a mi santo que comprara un paquete de pañales antes de venir a casa, y de reojo comprobaba el reloj para ver si llegaba mi madre a hacerse cargo del pequeñajo y poder marcharme al dentista. Y todo al mismo tiempo.
Welcome to Motherhood!
(Iba a escribir un post sobre el dolor de cabeza, pero lo dejo para más adelante)
Ya decía yo que eso del pluriempleo no va con una.
Y fijate que trabajar desde casa es una cosa terrible!
Ahora Ignacio aprendió a tocar la puerta (1 hora enseñandole) porque antes era de llanto desgarrador con mamiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii incluido!
Ánimo con eso
Los diente? pesadilla porque a mi nadie me dijo eso???????????
Tú eres muy mala persona, no????? jajajjaa
Menos mal que con el tema de los dientes has dado en hueso duro conmigo!!! Más bien guarrilla que es una! Sí me había advertido mi hermana de una posible gingivitis durante el embarazo pero de momento no noto yo cambio de ningún tipo… claro está que si son sutiles, no creo que los perciba.
Me ha encantado tu descripción final y yo que me las prometía felices!!!! Mira, yo con lo del embarazo tenía claro a priori que de etapa bonita ná de ná (y lo vengo confirmando hace ya unos mesecitos…) pero me creo que la felicidad va a ser absoluta una vez esté en mi casita, con mi bebé… ahora me haces dudarlo!!!! jajajajaa ves como eres mala persona?????? jajajaja
Besos y nada, a seguir animándonos!!!!
Hola Nuria!!! Hola Optimista!!!
No es pluriemplemo ni trabajar desde casa. Es sólo que aunque he contratado a una persona para que me sustituya, hay cosas que quiero supervisarlas personalmente, no porque no me fíe, sino porque… Bueno sí, es porque aunque he contratado a una persona supercompetente (y cada vez estoy más segura de haber acertado), el negocio es mío y no me acabo de fiar del todo de nadie que no sea yo.
Sobre lo de los dientes, a falta de la revisión total, la higienista descartó la gingivitis, pero las radiografías servirán para descartar (eso espero) cualquier caries incipiente. ¿Qué problemas tuviste Nuria? Y Optimista, ves con cuidado… (Perdona el consejo gratuito, pero ya he advertido en esta entrada que soy una obsesa de la higiene bucal).
Optimista, no es que sea mala persona (bueno, un poco a veces puede que sí, como todo el mundo…), y hay ratitos en los que estoy con mi niño y soy la mujer más feliz del mundo. Otros, como el que he descrito arriba, o como la noche pasada, en la que cuando conseguía que se dumiera de pronto le entraba hipo y se despertaba, o pegaba un estornudo y se despertaba, o se despertaba simplemente, son momentos agotadores capaces de poner a prueba la paciencia del Santo Job. Pero cuando llegan esos otros momentos, en que el nene está tranquilo y feliz y te mira y te hace muecas, sabes que has acertado de lleno con esto de tener un hijo.
Besitos.
Lo de los cambios hormonales es criminal, y es cierto que habitualmente de los efectos secundarios nadie dice nada. Si es que los medicos se creen que todos nacemos aprendidos!
En cuanto a eso que dices de “te mira y te hace muecas, sabes que has acertado de lleno con esto de tener un hijo”, espérate a que se ría cuando le haces carantoñas. Eso sí que te deshace por dentro.
Besitos desde Valencia a los Alicantinos
Llevo lellendote durante todo el embarazo, que hemos llevado prácticamente parejo y la verdad es que me has animado mucho.
No veas lo que me he podido reir con tu ironía, mi marido ponía unas caras de verme reir sin parar delante del ordenador.
Espero que estés bien, ya que hace tiempo que no se ve movimiento en tu blog, aunque no se porqué, supongo que estarás con los cólicos igual que todos; ojalá me equivoque.
Besos y que esteis muy bien, y gracias por animarnos un poquito a todas.
Aliera
Por cierto, espero con ansia tu escrito sobre los dolores de cabeza.
Es que yo llevo semanas a base de paracetamol de un gramo todas las tardes y noches.
Mujer!
ojalá que ese hijo no te esté dando demsiados dolores de cabeza! La promesa es que la carga se hace más llevable con el tiempo!
Abrazos
Nuria
Hola felicisima!
Que tal los calores veraniegos con el peque? Espero que bien! Hace ya algún tiempo que no posteas mucho, no tienes que explicar porqué (menudo lio esto de tener bebés, eh?), ya lo intuimos.
Espero volver a leer algo tuyo pronto, es (como ya sabes) siempre una bocanada de aire fresco tu estilo irónico y divertido.
Un besote
Acabo de volver de mi tierra de pasar unos días mas fresca, soy de Vigo, y que gusto la niña ha llorado menos al no hacer tanto calor.
Pero claro, ayer de vuelta mas de 600 kilometros y encima otra vez este calor de madrid, en fin, no os podeis imaginar lo que lloraba el final del viaje, buano seguro que si lo imaginais.
Así que nada mas llegar ya hemos vuelto con mi amigo el paracetamol en vena.
Besotes.
Hola Aliera,
aunque dije que escribiría un post sobre los dolores de cabeza, al final no lo he hecho.
Pero te cuento: me dieron una medicina para ayudar al útero a volver en sí más rápidamente, se llama methergin o algo así (ahora no me acuerdo).
Pues se me ocurrió mirar los efectos secundarios y entre ellos está el dolor de cabeza, bastante frecuente. La puñeta es que sólo me entraba dolor de cabeza si durante el día tomaba algo de alcohol, léase una simple clarita -así, con un mínimo de alcohol mínimo mínimo-.
Resulta que esa medicina la dan desde la época de maricastaña, que suele decirse, y cuando mi madre vio que la tomaba me dijo que a ella le dieron unos dolores de cabeza tremendos -con y sin alcohol- e incluso cuando la dejó de tomar estuvo un par de semanas más con dolores fuertes.
Por eso llegué a la conclusión de que era la medicina lo que me daba el dolor, aunque afortunadamente sólo me pasaba si tomaba algo de alcohol y en cuanto dejé de tomarla… bufff, el dolor desapareció.
Espero que se te pasen pronto esos dolores porque es un fastidio.
Muchos besos.