Que sí, que sí, que ya va esto adelante y cinco días antes de lo previsto.
El caso es que tenía hoy consulta en la ginecóloga, con monitorización incluida, y el nene no se quería despertar. Como los latidos del corazón no subían de 120 por mucho que me tocase la tripa para despertarlo, la ginecóloga se ha preocupado -un poco- y me ha hecho repetir la prueba.
Las cifras seguían igual, así que después de comprobar la eco, me lo ha soltado a bocajarro.
Gine: El niño no está cómodo ya dentro, y no hay señales de parto. Tampoco está en la postura adecuada para provocarte un parto natural, pero tenemos que sacarlo. De momento no hay sufrimiento fetal, pero no podemos esperar mucho, mañana habrá que practicarte una cesárea.
Yo: De acuerdo, bien.
Gine: ¿Te digo que te vamos a hacer una cesárea mañana y me dices que de acuerdo?
Yo: Pues… si me dices que no hay otro remedio, adelante.
Gine: ¿Y ya está?
Yo: No sé, ¿qué quieres que te diga? Me parece bien. Una cosa, ¿a qué hora tengo que ir a la clínica?
Ella se queda escamada y mira a mi marido. Luego me vuelve a mirar sorprendida y me suelta:
Gine: La verdad es que no sabía cómo decírtelo, pero no esperaba que te quedaras tan tranquila.
Yo: ¿Y qué quieres que haga? Además así mejor.
Gine: ¿¿??
Aquí interviene mi marido:
Él: Es que teníamos miedo de que se pusiera de parto y tener que ir corriendo histéricos a la clínica. Así, ya sabemos que es mañana y vamos preparados.
Nos mira a los dos casi sin creer lo que está oyendo. Se ve que cuando te dicen algo así, te tienes que asustar mucho. Pero si el nene estuviera en riesgo inminente no esperaríamos a mañana, es lo que creo. Aprovecho su desconcierto para acribillarla a preguntas:
Yo: ¿A qué hora me presento en la clínica? ¿Cuándo es la operación? ¿Puede estar mi marido dentro? ¿Cuántas horas tengo que estar en ayunas? Y la recuperación, ¿cómo es? ¿Y los puntos?
Ella me frena. Tiene que llamar a la clínica para avisarles -obviamente. Llama por teléfono y me da hora. Tengo que presentarme a las 10 am. Después me prepararán y entraré en el quirófano a las 12. Me pondrán una anestesia especial, que no es ni la epidural ni la general, pero ahora no me acuerdo de cómo se llama, que me mantendrá consciente durante toda la operación. Si todo va bien, será bastante rápido, pero no puedo comer ni beber nada desde 12 horas antes y hasta 12 horas después.
Osea, que el jamón que me tiene preparado mi padre y el champan que ha enfriado mi madre en la nevera tendrán que esperar. Lo único que me fastidia de verdad es que, al ser cesárea, mi santo no podrá estar conmigo en el quirófano. Se lo dice la ginecóloga y él mira y me comenta:
Él: Bueno, así no me harás quedar mal (en clara alusión a mi penoso comportamiento ante los tratamientos médicos).
Cuando salimos, estoy más feliz que unas pascuas. De hecho, si no fuera porque no me toca, me abría la botella de champán esta misma noche. Mi marido me mira y me dice:
Él: Porque estás embarazada y mañana te hacen la cesárea, porque sino, seguro que te ibas de marcha.
Pues sí. Ya os contaré, aunque tardaré unos días. Y, ahora que lo pienso, igual le tendré que cambiar el nombre al blog.
Que bien! Ya esta aqui! Lo de la cesarea, no os preocupeis demasiado, son unos dias fastidiada pero pasan rapido (visto en perspectiva). Si es un fastidio no poder entrar al quirofano pero bueno, lo importante importante es que llegue bien. Escribo esto a las 12 del dia 23 asi que debes de estar entrando en el quirofano. Suerte! Y que todo salga a la perfeccion. Esperartemos noticias con ansiedad
Erd
whaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaat
Si hago calculos ya tenés a tu bebé en brazos!!!! Ay por dios que no hallas hecho un papelón en el quirofano!!!!
Mil felicidades mamá, ahora quiero ver que pasa con esta amiga!!!!
Chicos, muchas felicidades desde Costa Rica, un fuerte abrazo y muchas felicidades, ah y me muero de ganas de ver una foto? van a ponerlas?
Chicos, en cuanto puedan den señales de vida para saber que todo está bien!
Besos grandes
Hace poco que te leo pero aquí me tienes, buscando noticias frescas tuyas prácticamente a diario. Los fines de semana desconecto del todo y hoy lunes me encuentro con esto!! Qué nerviossssssssss!!! Ya tienes a tu niño contigo!!
Enhorabuena!!! Y ya sabes, cuando puedas dedícanos un minutito entre toma y toma para contarnos qué tal todo y si francamente, tú también dices ahora que todo mereció desde luego la pena. Estoy convencida!!!!!
Ay qué guay!!!!!
Snifffffffffffffff
cómo estarás mujer??? lista para alguna reunioncita???
Te mando un enorme abrazo para que salgas adelante en esta época tan difícil y cansada (es capaz que esta es tan organizada que ya organizó al bebé!)